He de reconocer que nada se siente nuevo de momento,
salvo un ligero dolor de espalda,
quizás abusé de la caminata pascuera,
no son ya tan dulces
mis retoños...
La vida,
que gira cada vez más deprisa,
me regala sus risas,
pero también sus peleas...
vuestras publicaciones,
pero también nuestra distancia...
su amor infinito,
pero también sus ausencias...
Ves?,
una de cal y otra de arena,
es así, o debiera,
para que todo gire con la inercia necesaria,
con la fluidez rutinaria de quien
se deja llevar cada día por sus pies,
sin despegarlos del suelo,
porque la cabeza se empeña en volar,
y cuanto más viejos... más cabezotas...
Tanto texto, tanto verso,
tanto ir y venir de palabras,
tanta risa, tanto llanto,
tanto monta, monta ...
que no!, Fernando, esta vez,
no hay rima...
Esta vez llego asonante, arrítmica,
para algunos, cómo no, arrogante...
no se puede contentar a todo el mundo...,
ni se quiere..., para qué, le quita chispa!
qué harías tú si nada te fuese distante?
yo no amplío más...
tu verás, seguro que alguien se crispa...
Y no voy a hacer balance...
estoy tan a gusto con mi activo y mi pasivo...
en el debe tengo aquel que bien me quiere,
rebosante, por cierto, qué divino!
al haber todo aquel que queda en trance,
sin lograr que me quite lo vivido...
porque eso sí,
quién me fue fiel y conservó sus archivos,
sabe bien que me quedé, cóctel en mano,
suspirando por sus puntos suspensivos...





