...y todavía me parece hoy aquel día, en la Estación de Sants, cuando ella le preguntó a mi marido, con la cofianza que dan mas de veinte años de relación, ...
- "qué te parece?"
- "pues qué me va a parecer, MUY FEO!!!!"
Y sí, la verdad es que era todo menos GUAPO, había sido una visita escueta, un fin de semana largo, una convivencia básica, pero suficiente para verla de nuevo feliz, después de tan duro golpe, rehacía su vida junto a este nuevo individuo, perdónenme si le llamo así, pero en estos momentos, ni los insultos me parecen apropiados, simplemente le llamaré individuo, ...
Había conseguido un pisito no muy céntrico, con un alquiler que lejos de ser bajo, se podía llamar, asimilable, para un bolsillo como el suyo, en sus circunstacias, recién salida de una separación, tan extraña... Y digo extraña, porque afortunadamente no conocía muchas separaciones, pero ésta me resultaba extraña.
Imagínense por un momento que se levantan una mañana, y otra, y otra, y otra, con el pleno convencimiento de que su vida es una m..., de que esto no es lo que se pretendió conseguir ni en un Juzgado, ni en una Iglesia, ni mucho menos en "x" años de noviazgo. Tampoco es que crea demasiado en el amor eterno, pero bueno uno aspira a algo más. Se había acabado la magia, el encanto, el "sí mi amor", el "lo que tu quieras cariño", el "qué te apatece", y simplemente se había sustituido por indiferencia, silencio, ABURRIMIENTO.
A B U R R I M I E N T O, qué palabra!, qué horror, puede con todo, con todo lo que te hacía reir, con todo lo que te hacía soñar, con todo lo que te hacía suspirar, crear, e incluso con todo lo que te hacía llorar. Llegas al aburrimiento y ni lloras, fíjense que estado mental tan vegetativo.
Así que la última mañana de esa serie periódica de mañanas sin fin, decides que es el momento de poner fin a este bucle, y que te vas, y que como es decisión tuya, y presumes de maduro, buena persona, consecuente con tus decisiones, y bla bla bla, pues te vas y punto, y punto, y punto, que quiere decir, con lo puesto. Ya hago demasiado daño con mi marcha, como para encima ir rapiñando y sangrando al personal.
Me voy a lo Juana de Arco, con un par...
CONTINUARA...


...
15 sep 2006 | 09:20 AM
no tengo tiempo, me gustaría pero no lo tengo... así que, solamente una canción para cada post, para este:
OCHO Y MEDIO
Miro al techo que hoy ha vuelto a gotear,
hacía tiempo que no llovía así.
Y cada gota golpeando contra los cacharros de metal
me hace pensar unas veces en sangre y otras veces en ti.
Lo que en realidad viene a ser lo mismo.
Lo que, por crueldad, ahora viene a dar igual.
O puede ser un ángel que una vez perdió la fe y fue expulsado,
y que ha venido a agonizar justo encima de mi hogar y estas gotas sean sus lágrimas.
O puede que sea hora de entrar ya en razón
y llegar a comprender que dentro de este horror no hay literatura, no,
y eso tú lo sabes bien a fuerza de caer una y otra vez
en una trampa mortal que en el tiempo dura ya ocho años y medio.
Seré muy breve: te quiero, y esto duele.
Y vino un pájaro a posarse en mi ventana.
Tenía una ala rota y su plumaje era gris y azul.
Y al acercar mi mano y comprobar que no, no echaba a volar
supe de inmediato que lo enviabas tú.
Lo tomé entre mis garras y lo dejé morir,
y cuando lo hizo aún llovía aquí.
Y la sangre al gotear entre zarpas de animal presagió mi suerte,
como una ave que voló de Madrid hacia Gijón aun herida de muerte,
reescribiendo la espiral de prometer hacerlo bien,
de cometer un nuevo error, de no saber pedir perdón o pedirlo demasiadas veces.
Y aunque ahora escupo una oración helado de terror ningún dios responde aún.
¿Soy yo el que no ve o es que todavía no se hizo la luz?
Seré muy breve: te extraño, y esto duele.
Trato de encontrar una salida
pero no recuerdo ni por dónde hemos entrado aquí.
Y contemplo junto a mí el cadáver del que fui,
según tú, en una ocasión,
y es la mancha de humedad la de la herida mortal impregnada en el colchón,
y ahora que te oigo llorar en lugar de ir hacia ti
me vuelvo a anastesiar y me limito a subir el volumen del televisor,
o me concentro en recordar, para no pensar en ti,
que tendría que llamar y que alguien venga a reparar la gotera de una puta vez,
que ya cansé de recoger litros de agua gris, gris como un metal
que un día relució y que ahora es suciedad.
¿Qué se hace para amar lo que quise despreciar ya una y mil veces?
Seré muy breve: te he perdido, y esto duele.
calalola
15 sep 2006 | 09:34 AM
Muchas gracias por este maravilloso comentario.
Aunque sea de Vegas, te juro que prefiero mil veces que me lo cantes tú, lo haces infinitamente mejor, y (...eres mas guapo...).
Hoy es mi santo, aunque nadie lo celebra por ahí, bueno, yo me acojo a todos los que me quieren felicitar o alegrar el día, y TÚ ya eres uno de ellos, porque lo has conseguido.
...por cierto el evento social del año... no pienso perdermelo por nada del mundo!!!!
un besito.