Tantas cosas que viví y ahora ya ves!,
hasta aquí he llegado.
Nadie lo quería creer.
Supe bien seguro cuando te vi,
que algún día dormiría junto a ti.

Lejos del murmullo de la gente,
esa que me hace diferente,
cerca de tu aliento,
pegado a tus movimientos,
como una mosca pesada,
soy huella de tus pisadas.

Y ahora que me he dado cuenta
de cual grato es mi destino,
levanto mi copa de vino,
para brindar:
Por las fiestas que no me pegué.
Por la novias que pronto olvidé.
Por el rastro que ciego seguí,
de unos pasos directos a ti.
Por la suerte del mal perdedor,
que se muere mil veces de amor.
Por el loco que ató su razón
fuerte a su corazón.

Por los que no aprobaron nuestro amor.
Por los que no nos apoyaron,
incluso por los que nos negaron
que a buen puerto llegaría
el barco de nuestra relación.

Ajeno a todo y contracorriente,
el rumbo no lo pierdo
si no dejas de quererme,
que a los que no sueñan digo,
que vacío está de contenido
el baúl de los sentimientos más sinceros.
Que cuando arde el corazón,
y el picor te invade desde la punta del pelo,
se aceleran los latidos para poder decir
TE QUIERO

Por nosotros, mi pequeña.
Por la única musa de mi pincel.
Por toda una vida que nos espera.
Por la mujer que ahora es mi dueña.
Va por ti, RAQUEL.