He guardado en un cajón,
todas las canciones que encontré...
las mezclé en mi corazón,
y me confundí entre tanto son...

que hoy descubrí...

que aunque el ritmo del amor
va descompasado a la razón,
y por más que quiera huir,
me persigue cerca un diapasón,
no te acuerdas ya de mí,
no susurras nada en mi interior...

He encerrado en un baúl,
todas las pasiones que sentí...
desbordaron mi ilusión,
me elevaron rápido y caí...

que hoy lo intuí...

¿Se terminó?
¡dímelo tú!
si no es así...
dónde te escondes
que ahora yo,
no sintonizo con la luz
que a ti me guía,
y se apagó
esa energía
que inundó,
mi corazón,
el día que te conocí...

Me he dormido en un rincón
no aguanté la espera y me cansé...
y colgué en mi corazón
el “ya no hay billetes” y marché...

que hoy comprendí...

que a fuerza de insistir,
sé que no se puede conseguir,
lo que quieres de verdad,
debes dejarlo transcurrir,
y si tiene que pasar,
el destino solo lo traerá...

He adornado mi salón,
con doradas bolas de cristal...
prendí fuego al resquemor,
y alumbré con velas el Portal...

que es Navidad...

que ahora es tiempo para amar,
para perdonar cualquier error,
que la vida seguirá,
y traerá consigo la ocasión,
de volverte a disfrutar,
de este modo u otro ¡qué más da!...

Y aquí estaré,
si quieres tú,
si no es así,
no habrá canciones que sentir,
ni más sonetos
que escribir,
que la poesía
surge así,
con la energía que me das,
si tu me vuelves a cantar,
si me ilumina
tu mirar.