Y me levanto hoy, no sé..., un poco plof...
Sigue el día triste, yo estoy out...
Ayer en mis comunicaciones con mi chico, 2 al día, como las dosis de ibuprofeno, acabamos medio discutiendo... imaginas!, a tantos kilómetros de distancia, y sólo se me ocurre discutir!!, estaré boba!

Hoy debo esperar mi próxima dosis de amor a distancia, y cuando llame tengo que intentar cambiar el tono de voz, el éstado de ánimo, disfrazar mi sentimiento real, y sonreir, que aunque no tenga video teléfono, eso se nota al otro lado de la línea...

Son muchas horas por el mundo, mucha carga a las espaldas, el curro, los viajes en tren, los niños, mi mamá recien operada de una mano, a la que hay que pelarle la manzana del postre..., en fín, calalola, que tiene metros... (mi casa)

Y luego los compromisos sociales..., "charraeta" con las mamis en el patio del cole, (que si no te tachan de antipática), tertulia en la panadería sobre el mal tiempo y el reciente divorcio de la Pepi (que si no te tachan de insociable), llevar a la Parroquia foto de Ricardín, para no sé que historia de orla bautismal, y luego una velita para... aún no me he enterado para qué, pues llevan una semana buscándome por todo el pueblo ya que solo faltaba la de mi hijo, (porque si no te tachan de despreocupada),y cumpleaños del vecinito porque hay que sacar tiempo para todo... y al final llama tu chico, y tú estas hasta arriba, con los nervios destrozados, con las esfera del reloj tatuada en la retina, y corriendo de un lado a otro, porque escuchas sonar el teléfono, el timbre, y dos niños pelearse al fondo del pasillo, y sueltas...

Hola cariño, qué tal todo... (pero claro!) se me notó, yo sonreí, lo prometo!, pero mi gesto no se correspondió con el timbre de la voz...

Le aclaré que todo estaba bien, pero no lo creyó, y es que no está bien... ¡Estoy agotada! feliz porque regresa el domingo, pero ni siquiera tengo fuerzas para dar saltos de alegría, solo feliz...

Menos mal, que cuando llegó la noche, me sumergí en la coctelera... eso sí, con una infusión, y me relajé entre post de todos los gustos, y de repente la ventanita de mi messenger me anunció un saludo, era una amiga con la cual no hablaba desde hacía mucho tiempo... fue media hora de plática (vive en Argentina), calmada, divertida, entrañable...

Me vino bien para descargar tensiones, me fui a la cama y mi almohada me ayudo a preparar el discurso de hoy, escueto pero contundente,

TE QUIERO