Hoy se le hizo tarde...

Le esperó,
como cada tarde,
fue pasando el tiempo,
bajo su ventana,

y nada abrió la flor,
ni una esperanza...
y cayó la luz,
anocheció en balde.

se olvidó de escribir,
aquella poesía...
tatuar su nombre,
en alguna encina,

plateó su sien,
se arrugó su alma,
y pintó de ocre,
su fotografía...

volverá con tesón,
a buscarle,
y ella volará,
al nacer el día,

soñará con la luz,
de alguna sonrisa...
perderá la razón,
vivirá sin vida...

por fin se asomó,
desde su ventana,
al caer la tarde,
al morir el día,

hoy no la esperó,
hoy se le hizo tarde,
el tren no salió,
y no habrá mañana...

ella baja a buscar,
alguna esperanza,
rastreó la acera,
preguntó en balde,

él ya no volverá,
y ahora quién la admira,
cuando vuelva a volar,
al nacer el día...

llorará sin parar,
en su alcoba fría,
ya no siente el calor,
de sus miradas,

lamentó con dolor
su cobardía,
y guardó en el cajón,
su fotografía,

que ya no le importaba
se mentiría,
y ya no supo volar
sin su mirada...