Ricardo tiene ahora 22 meses, es un bicho de cuidado, pero está en un momento realmente divertido, descubriéndo lo poco que le queda, porque mira que es pillo el tío, y soltándose en el arte de la palabrería... jajaja, mira que es complicado a veces entenderle, pero él sabe todo lo que quiere decirte, eres tú quién no le entiendes...

Las palabras están todas almacenadas en su cerebro, y las va soltando poco a poco, ni siquiera recuerdo el día en que insistí sobre alguna de ellas, pero esto es como cultivar, parecía que no me escuchaba, pero no..., ahora paulatinamente las va sacando en su justo momento.

Lo mejor de él, menos mal que hay algo bueno..., jajaja, bueno hay muchas cosas buenas, pero lo mejor es lo cariñoso que es.

Te infla a besos
a todas horas,
cuando te ve llegar,
cuando te ve partir,
después de su siesta,
cuando se va a dormir...

Cuando le riñes...
para que le perdones,
cuando le sonríes...,
por agradecer,
si algo le duele...
para que le consueles,
cuando quiere algo...
por si se lo concedes...

Besitos tiernos, prietos, sonoros e incluso a veces... pegajosos,
con olor a fresa o a chocolate, es tan "pelota" que me hace olvidar en un segundo toda una tarde de trastada tras trastada...

Realmente podría decir que nada sabe tan dulce como su boca...

(veis??, ejemplo de peloteo pegajoso a la hermana para conseguir algo...)

Carlota es mas mayor, 5 recién cumplidos, ella es mucho mas "buena", en todos los sentidos, muy activa pero muy dócil, cariñosa, noble, super-sensible..., joven compositora, se inventa unos poemas maravillosos, y dibuja que es un primor, no es pasión de madre... ya os colgaré alguno, realmente esta niña es la pera!!!
Y esta tarde quería jugar a ser reportera..., y claro solo quedaba yo en casa, así que la entrevista y consiguiente foto para la portada...

Me ha cambiado tanto la vida con ellos...

Muchas veces me enfado porque no tengo tiempo para mis cosas.

El trabajo, la casa, ellos, el trabajo, la casa, ellos, el trabajo, la casa, ellos... (bueno en ellos también le incluyo a él y a sus ausencias por el trabajo, cuesta acostumbrarse...)

Y mi batuka, y mi danza del vientre, y mis poemas, y mis camisetas, y la lectura y mis sesiones de sol...???, todo eso pasó a un segundo plano, y le robo al día los minutos que puedo para poder realizar algunas de estas cosas de vez en cuando, cuando duermen, como ahora...

Sinceramente, creo que soy verdaderamente feliz...