Quiero proponeros este ejercicio de sensibilidad, quiero saber si sois capaces de sentir lo mismo que yo, o si por el contrario estoy como una cabra..., quiero que os aisléis de todo, que os pongais cómodos, que bajéis la luz, que leáis muy despacito mi poema, y escuchéis atentamente el tema que os propongo, quiero que me digáis la verdad..., quiero sentir vuestra piel de gallina, quiero oir el latido de vuestro corazón, quiero que lloréis si es necesario, y que soñéis con él ó ella esta noche... si lo conseguís o no, dependerá de las ganas de volverle a ver...

...y se conocieron un día,
aunque ya se conocían...

apenas cruzaron miradas,
porque no era necesario...

y sobraron las explicaciones,
bastaban las canciones...,
y se dejaron llevar por los versos,
no hicieron falta los besos.

Se hicieron cómplices...,
se buscaron y se encontraron,

pero nadie lo supo...

guardaron el secreto...,

y siguieron sus caminos,
y conservaron el recuerdo,

el escalofrío en la piel...,

el gusano en la tripa...,

y se fue ella...

y se marchó él...

y sólo quedaron las ganas
de volverse a encontrar...

y un día él rompió la distancia,

y un día ella se asomó a sus ojos,

bastó una mirada,

bastó una frase de
una canción olvidada...

el llanto de una guitarra
que despertó desgarrada
todo el dolor...

que reavivó la llama,
y con ella el calor...

porque nunca se apagó...
porque nunca murió...

Espero vuestros comentarios.
Un beso