...empiezo una semana más, y viajo veinte minutos en coche, para sentarme en un tren que me llevará durante cincuenta minutos más, a ritmo de chucuchú...al centro de la ciudad.
Los lunes, la gente va con la cara larga, y un bostezo continuado y contagioso "hace la ola" de asiento en asiento, de manera sincronizada...
Hay estudiantes repasando sus apuntes, matrimonios mayores que viajan con grandes bolsas que contienen radiografías y gente charlando, escuchando música, leyendo, durmiendo, ... en fín el tren es como una ciudad... puedes encontrar de casi todo.

La parejita de novios que se va comiendo la boca todo el trayecto..., el jubilado del bastón y el del jabón..., la gitana que le grita a su Antonio que deje de "jubal con el estrintór", el jeta que se pelea con la revisora porque no lleva el billete, y la hipermegasociable que abusando de simpatía, se empeña en darle conversación a la de al lado con cara de malas pulgas porque acaban de despedirla del trabajo...

Llevo casi nueve años haciendo el mismo trayecto cada día, y he conocido mucha gente allí, de lo más variada y variopinta..., gente que ha ido pasando por mi vida, porque con la gente del tren se acaba intimando...

Con mi última cuchipandi ferroviaria ya llevo unos cuantos años, ya no quedamos mas que cuatro, bueno tres y media, pues una aparece de tanto en tanto, pero hay buen rollito..., se ríe, se discute, nos cabreamos, hacemos las paces, y comidas de navidad y de verano... jajaja sí, como si de una empresa se tratase, nos presentamos los niños, los maridos, nos enseñamos las casas y compartimos alguna que otra jornada en "familia"...

Estos días el tema predominante son las vacaciones, cuándo las empiezas?, dónde irás?, cuánto te cuesta el hotel?, dejarás a los nanos?...

Conforme avance el més de Julio, empezarán las bajas, como en el trabajo, como en el tren, como en el blog, notaremos las ausencias de la gente que cada día del año nos acompaña en nuestras penurias... y cómo no... les echaremos de menos, y la alegría por largarnos se entremezclará con ese ansia del retorno por contar a todos ellos lo que hemos hecho en vacaciones, como cuando íbamos al cole..., como en aquella maravillosa redacción titulada "MIS VACACIONES"...