Viernes, 31 de agosto. Daimiel. Concierto Fito y Fitipaldis. Apoteósica despedida de este bendito mes. Realmente ahora sí que acaba el verano...

Me encantó, y sobretodo porque quedé sorprendida por eso..., por La Banda, y es que éste no es un concierto cualquiera, al menos ese sabor me quedó a mí. Cuando descubro a Fito Cabrales, descubro a un pretidigitador de palabras, me encanta desmenuzar las letras de las canciones que escucho, me gusta que digan muchas cosas, que tengan sentido, y sobretodo arte, mucho arte, y esto es lo que hace Fito con sus canciones, jugar con las palabras, con los dobles sentidos, con las frases...

Allí me desplazo, a Daimiel, he tenido dos intentos fallidos este año para ir a verle, mucho mas cerquita de casa, pero esta vez no se me escapa, y me pongo en carretera 3 horitas más o menos, pero eso no importa cuando se trata de algo realmente bueno...

Y cuando llego, qué me encuentro??, me encuentro a un Fito que tiene un directo buenísimo, pero qué descubro??, descubro a La Banda. Sí, porque Los Fitipaldis son una Banda señores, y aquí en concierto, en directo, esto suena que es una pasada...

Ese bajo, (chico alto por cierto este Candy Caramelo), el saxo, bufff, impresionante, y una guitarra, señores esa guitarra de Carlos Raya me sonó al mismísimo Mark Knopfler!!! En una palabra, "bestial". Fue un concierto que me sorprendió porque descubrí la parte instrumental que pasa desapercibida en mi Cd, qué manera de disfrutar ellos mismos y por supuesto todos los allí presentes.

Estoy segura de que ahora se me pondrán mucho mas rojitas las orejas cuando escuche a este pedazo de Banda.

Y otro que enloqueció cuando llegué a casa fue Ricardín, al ver la camiseta que le llevé del concierto de su grupo favorito, jajaja, ahí lo teneis, mascando chicle, al ritmo frenético de la música, y controlando el volante a gran velocidad como un auténtico Fitipaldi..., es o no es para comérselo...!!!