...abrí la puerta de casa, todo estaba a oscuras, así que encendí las luces, y después subí las persianas, la luz del tibio sol de invierno se coló por las ventanas. Hacía frío fuera, y dentro, aunque hace unos días que no estamos, se mantenía aún el calor, de ti ni rastro, la ropa que dejaste en el cesto, ya está limpia y guardada, nada por medio, todo en su sitio, parece inhabitada...

Conecto el arbolito, lleva dos series de luces, es tan grande..., me agacho y las sincronizo, para que vayan al mismo ritmo, me gusta así...

Los niños montaron el belén en su habitación, el mismo que yo monté año tras año, cuando también era una niña, y que atesoré junto a mi primo, intercambiando figuritas con los amigos, junto como los cromos de la Liga, y del cual queda lo que queda, todos los enanos que vienen por casa se quieren llevar alguna ovejita...Les dio igual el orden lógico..., al paje de Baltasar lo pusieron en el gallinero, y a Melchor encima de una burra, junto con una pastora muy guapa, porque a ella le pareció que su túnica combinada bien con la falda de la muchacha, es tan meticulosa... Y Ricardo, se empeña en colocar los patos en el establo, con los caballos y los burros, y a la Virgen la llama "Vigen chanta", y no hay tu tía de que le llame María...

También adorné este año la chimenea, eso sí, tuve la precaución de colocar bien las bases de las velas, que luego aquello se calienta que no veas, y la cera se filtra por las sedas y los tules, y llega hasta el corazón del mármol, manchando sus frías vetas, y no hay producto que lo quite...

Y qué hago yo contando esto, será que no me queda nada, es decir, será que queda poco, pero me parece tanto..., que ya no cuento los días que faltan para que vuelvas, sino los que llevo a la espalda sin ti, será que se me hace tan dura la espera...

Ya hice los crismas, quedaron bien, a la gente al menos les han gustado, y encargué los regalos, la mayoría..., he adelantado al máximo el trabajo, incluso he enviado las felicitaciones a la familia, como verás tan hacendosa como siempre, pero apática, aburrida, des-estresada..., melancólica, des-encantada,...

Bueno tengo que irme, esta será una de las "cien" visitas del día, aparezco por aquí en cuanto tengo un segundo, necesito respirar este aire, este aroma de hogar, aunque vacío, es lo que me da la fuerza para seguir cada día, desear abrir la puerta y que el arbolito ya esté encendido, que tengan doble navidad este año, y te adelantes a Papá Noel, con tu bolsa de besos y abrazos, con regalitos duty free, y amuletos patagónicos de la suerte, de nombres inventados en tantas horas de vuelo, con poderes increíbles, aunque desafortunadamente, nada es perfecto, y no impiden que te vuelvas a marchar una y otra vez...

Empieza la cuenta atrás, le doy la vuelta al reloj de arena, en el último grano... te quiero aquí. Hasta pronto.