Sólo cuando pasa el tiempo,
me doy cuenta de que está pasando...
y aún así sigo esperando,
que no me pille a destiempo.

Sólo cuando oigo el viento,
me doy cuenta de que está soplando...
y aún así sigo esperando,
que no se apague mi aliento.

Sólo cuando alarga el día,
percibo en mi piel otra primavera...
y aún así sigo temblando,
por el frío que sentí a tu vera.

Despierto,
me mojo la cara,
agito mi cabeza frente al espejo,
escucho,
no oigo ya nada,
en mi rostro una marca,
en mi alma un silencio,
lloro,
ahora sonrío,
me echo un beso,
tendré que quererme...,
mímate!, dicen...
quiérete!,
con qué argumento?,
si no puedo mostrarte,
lo feliz que me siento...

Sólo porque no me hablaste,
de inmediato supe que no volverías...
y aún así sigo escuchando,
la caricia de tu voz, en mi poesía...