Olvidé cómo escribirte cosas bonitas,
y en aquel rincón abandoné la margarita,
que deshojé, pensando en ti, aquella tarde...
cuando cruel me respondió que había hecho tarde.

Te veo pasar, tus manos buscan cuartel,
y entre tus dedos, su pelo, forma lazos de papel...
y no lo puedo evitar, me escondo y rompo a llorar,
la vida pasa, te escapas, no te puedo sujetar...

Te di toda la ilusión que tras de ti no hallaré,
y hoy soy la roca que derrota la fina arena del mar...
no sé si podré aguantar, fingir tan solo amistad,
mientras me queme por dentro cuando te vea pasar.

Y sé que te esperaré, por más que puedas tardar,
es la condena que cumplo, por no poder olvidar,
los versos que te escribí, aunque los vuelva a borrar,
la luz de tus dulces ojos cuando te vea pasar...