.

Qué razón tienen los que dicen que aquello que se planea demasiado suele presentar problemas de última hora..., era día 1 de Mayo, y a puntito estaba de salir a celebrar el cumpleaños de mi sobrinito, cuando sonó el móvil, y como un jarro de agua fría, me anunciaba que posiblemente el viaje a Madrid tenía que suspenderse...

En aquellos momentos el desconcierto y la duda se apoderaron de mí, Yol tenía problemillas familiares y no sabía si podría utilizar aquel billete que teníamos comprado y guardadito a buen recaudo mas de quince días, con la de planes que se habían hecho en torno a él...

Bueno, no podíamos más que esperar al día siguiente, a la última hora, al último minuto, como en un concurso, para meter la llave en la cerradura de la última caja de Pandora, y esperar que se abriese, pero eso sería mañana, ahora sólo quedaba darle al coco y sopesar pros y contras de una escapada, ya no tan virtual, y sin su compañía, porque allí, al otro lado del teclado, había un grupo de nombres sin rostro y de risas sin sonido...

Mi gran dilema debía ser resuelto por la persona con la que comparto mi vida, él, que no me defraudó con su respuesta, que no dudó en decirme, que de suspender el viaje, nada de nada,

- ve, y ¡pásatelo bien!, - dijo. Ese fue el verdadero combustible que me hizo estar tan agusto, porque era lo que necesitaba oir, la confirmación de su cariño.

Al día siguiente, como estaba establecido, me fuí con mi maleta a la estación, esperando ese cambio de planes hasta el último momento, y sonó el móvil, definitivamente no vendría, así que cancelé su billete y adelanté el mío un par de horas, ahora sí que sí... me voy para Madrid...

El viaje bueno, considerando que paso dos horas cada día en el tren, con este nivel de entrenamiento tan alto, pues no se hizo demasiado pesado.

Hice un poquito de pressing cats con la compañera de enfrente, que se empeño en mancharme los pantalones blancos cada vez que cruzaba y descruzaba las piernas, eso sí, muy mona ella, cada toque me pedía disculpas...

Dos niños pequeñitos que lloraron bastante, pues uno de ellos tenía fiebre, pero olé la templanza de los padres que no perdieron la calma en ningún momento...

Una casi divorciada, contando sus peleas a voz en grito por el móvil que no dejó de sonar en todo el viaje, y que por todo y por todo, se había llevado con ella su almohada porque le costó 30 euros y no piensa dejársela a la primera pelandusca que se deje caer por su cama...

Y un señor rarísimo, de nacionalidad India, lo sé por sus rasgos y su grafía al tomar notas, que tenía un montón de "tics" nerviosos, se levantaba compulsivamente y se volvía a sentar, y bebía muchas veces sorbitos de agua pequeños volviendo a tapar la botella, que venía a guardar en mi posavasos cada vez..., me tenía completamente paralizada...

Por fín, Atocha... Bajo del tren, y me voy fijando en la gente, yo a quién busco?, sólo conozco a uno de ellos, porque Mari tampoco asistirá finalmente a esta cita a ciegas..., y allí, al final del pasillo, colocaditos como los equipos de futbol para la foto, unos delante sentados en un banco, otros detrás, me observan como avanzo, jajaja una chica morena moviendo los brazos como aspas de molino se abalanza sobre mí, es Sonia, no hay ninguna duda... ( lleva su ranita-mochila )

Qué grata sorpresa encontrarse con un grupo de gente que no te conoce y te sonríe y te besa como si lo hiciese de toda la vida. Mis ojos exploran detenida pero rápidamente todos los rostros intentando adivinar quién será quién.

Sólo una duda, lo siento Rafa, en ese momento, no caí que eras el futuro ex de Sonia, como dice Idem, sino que empecé a repasar en mi memoria a todos los asiduos de la coctelera a ver quién era el tal Rafa, jajajja, perdón por el lapsus...

A Miguel le reconocí de inmediato, es como imaginaba, y por descontado a su chico, que muy tímido él, se iba escondiendo... Gerar estaba cantado, tengo alguna foto suya, y mujer3, encantadora, hasta podría ser su novia... jajajjaja

El chicarrón de ojos verdes hizo aparición por la retaguardia, y todos besados y saludados nos fuimos a tomar algo, claro que antes Miguel y Juan Carlos decidieron ( nada más verme...) que tenían que retrasar su regreso una horita mas... jajajjaja Gracias chicos sois realmente encantadores.

Y así le dimos unas 40 vueltas a Atocha, escalera para arriba, escalera para abajo, con el bochorno tropical que le caracteriza, mientras venían los conductores del grupo. Al final decidimos que lo mejor para charlar era irnos chez Juanan, pues estaríamos mucho más tranquilos.

Y eso hicimos, y allí tirados cual haima en el salón de su casa sobre su mullida alfombra, echamos unas risas, unas aguas minerales y unas porciones de la famosa tarta de manzana que muchos habréis intentado hacer en casa, y que le sale buenísima. Charlamos de nosotros, un poquillo de nuestras vidas, nos hicimos algunas fotos. Le hice entrega al anfitrión de sendos suvenires, unas cebollitas ricas ricas, delicadamente seleccionadas para él y su exquisito paladar, y un poemita dedicado que me pidió hace tiempo, y que tuve a bien regalarle para que nunca se olvide de su mar ni de mí.

Y comenzó la operación "maqueado", jajajja, allí que estaban todos esperando la aparición estelar, ¡traidores!!!!, disparando los flashes a mi entrada en el salón...

Había pasado ya media tarde, jooooooooo, pronto se irían los primeros, antes de que se marchasen buscamos un lugar cercano a la estación para tomar algo y despedir a Juan Carlos y a Miguel y de allí a pasear, a cenar y a bailar!!!!!!!!!!!!!

(no te preocupes Gerar, yo te la pongo... jajajja)

Madrid estaba lleno de gente a pesar del puente... jajjaja ( perdonar el pareado deformación coctelera...), y la zona escogida para la fiesta sería Chueca, me sentí tan observada, Idem, no se si sufriste por mí, o realmente me querías mantener en la cuerda floja, jajaja, y sí, era la primera vez que estaba en Chueca, y la primera vez que entrada en un local más bien gay, pero como te dije me encantó ir dos veces al baño y no tener que hacer cola, todo para mí... jajajja, y lo mejor cuando aquellos 4 bailarines le dieron al reaggeton y colocaron a los chicos delante y las bailarinas detrás, qué fuerte... para los hetero esto si que es primicia absoluta... Pero genial el sitio, muy agradable el ambiente, chicos muy guapos, todo hay que decirlo, y la música especial que estaban pidiendo a gritos mis pies... ( querida Mariliendre lo que te eché de menos a tí y al italiano... jajajja)

Así que lo podéis imaginar, bailamos como locos hasta muy tarde, y yo resistí heróicamente mis plataformas, a pesar de que llevaba en pié casi 24 horas, nos hicimos fotos, reímos, en fín todo lo que se puede hacer en una noche de fiesta, con gente tan maravillosa como la que me encontraba.

Mujer3 se rindió la primera, y yo que soy buena, al verla sentadita, lenvanté el campamento, pues pensé que además estábamos lejos del coche y con mis tacones de impresión lo iba a pasar chachi seguro.

Juanan me tendió su brazo como auténtico caballero y me ayudó a llegar hasta el parking, Diosssssssssssss qué maravilla de asiento delantero cuando descansé mis posaderas sobre él, creí flotar... jajajjaja

Siguiente despedida, Sonia y Rafa se marchaban a casa, y allí acababa nuestro encuentro, nosotros a casita, y a descansar lo que se pudiese pues la carroza del cuento estaba a punto de convertirse en calabaza, última mini charla en la cocina, con sabor de yogurt de frambuesa y a dormir...

Al ratito siguiente, sonó el despertador, todos en pie, eso sí como en el mejor hotel, desayuno buffet, hipermineralizado y vitaminado, y para Atocha otra vez...

Dicen que lo bueno si breve..., pero esta vez fue tan breve...

Gracias, muchas gracias a todos por ser como sois, muchas gracias por haber hecho que las mariposas de mi estómago revoloteasen de nerviosimo como hacía tiempo, muchas gracias por haberme desgastado las plataformas, que estas cosas hay que domarlas para que no te hagan rozaduras en los pies, muchas gracias por vuesta amistad sin condición, por vuestro cariño, por vuestra sencillez, por vuestra naturalidad, muchas gracias por ser como sois, todos, absolutamente todos sin condición.

Hasta que el cuerpo aguante... ( yo de mayor voy a ser como ella.. jajjaja)