Pues después de aplazarla una semana, y ¡menos mal!, porque sigue lloviendo..., celebramos la fiesta de cumpleaños, eso sí..., deprisita, deprisita que venían unos nubarrones que ni os cuento, pero dio tiempo a todo y a más.

Jugaron a los columpios,

(para ampliar pincha)

al escondite,
(para ampliar pincha)

hubo globos gigantes, globos sorpresa, concurso de saltos en cama elástica,

por supuestísimo, merienda a lo grande y tarta...

(para ampliar pincha) (Javier, de naranja al fondo, no pudo resistirse a estrenar la camiseta que le había pintado por encargo... mona, eh?)

y para finalizar, pintura de máscaras de carnaval...

No, jajajja, este año, no hubo merengue, y me pena, pero al tener que hacer la fiesta viernes, ya no dí más de mí, bastante tuve con montar este sarao sin apenas tiempo de comer y en poco más de una hora hasta que empezaron a llegar.

Eramos muchos, y aunque tuve bastante ayuda, la verdad es que no pude ni sentarme a tomar una cervecita, pero aguantó el día, que era lo que más temía, y pudimos recrearnos tan agusto hasta el anochecer.

Todo por ellos, todo por sus risas...

Esta se la pinté a mi niña, aunque Murakami me acuse de plagio... nada que ver, jajajjaja