... pues ya han pasado estas fiestas, curradas a tope como nunca, vividas en familia intensamente, y hoy concluyen con la casa patas arriba, diminutas piezas de Lego y Famobil por debajo de todas las camas de mi casa, la lavadora que ya no puede más, y los estómagos, que se pasan el día centrifugando y piden a gritos unas verduritas asadas...

Han pasado muchas cosillas estos días, pero de lo mejor la noche de Reyes, hasta me tocó salir en la cabalgata para cuidar de mis fieras, encima de la carroza..., día especial para los peques, que son los verdaderos Reyes de mi casa, aunque este año me quité la espinita, y les pedí algo muy especial para el más grandullón del clan Calalola..., tenía muchísima ilusión, pues recordaba haber tenido uno en casa siendo muy niño, así que lo busqué hasta dar con él, y es un placer ver como le brillan los ojillos cada vez que todas las figuritas se ponen en movimiento.

La encargada del pregón: La niñita de sus ojos...

Los derramadores de lágrimas: Todos los allí presentes...

El regalo sorpresa que hoy preside mi salón: Este precioso reloj.

... y ahora qué?, pues como se dice por ahí a tirar del carro, que parece que viene cuesta arriba y lleno de piedras de las gordas..., besos a todos, nos leemos...