... y  Febrero pasa,

sin pena ni gloria,

aburrido como él solo,

frío,  húmedo como las lágrimas reincidentes...

 

Quiero que se marche,

que deje en paz a mis flores,

que devuelva el color a mi rostro,

tanto viento "pa" no barrer nada...

 

Déjame que le escriba

como hice algún tiempo,

todas a quellas cosas

que llevo adentro...

 

Necesito la luz que su gris envenena,

un rayito de sol, sentir la condena, 

de un loco corazón,

de un alma llena...

 

Si por fín lo consigo...

me burlaré de su estampa,

tenderé mi sonrisa en la calle,

ahora que la lluvia escampa...

 

Y le hablaré de los días,

y de las noches eternas,

de los amantes que viven,

dentro de historias tiernas.

 

... y  Febrero pasa,

sin pena ni gloria...