- Buenos días, ¿la última por favor?

- Servidora.

- ... y tiene que conectar este aparato al televisor para poder ver los canales, que cada vez queda menos tiempo, y creo que Telecinco en unos días ya no se verá por la antena antigua...

- Ay, pero eso ¿cómo puede ser?, pues menudo negocio tienen ahora estos de la tele, con la de trasticos de estos que van a vender pues..., el caso es que no se yo si sabré ponerlo, mante.

- No se preocupe, tía Carmen, yo le mando a mi marido al medio día y se lo instala en un momento.

- ¡Sí mujer!, ¿cómo que no sabe?, si eso es muy fácil, llama a su nieto, que de seguro que entiende de to esto.

- Ah,  pues también, pero que si no, no hay problema, que le mando a Juan al medio día.

- Deja, no te acalores, que llame al nieto que no tiene otra faena, y lo que tiene que hacer, tía Carmen, es ponerse otro en la tele del comedor, y así podrá ver la noveleta de los dos sitios, además, que ¿pa qué quiere las perras...?, en la caja no se las van a meter, ahora cuando te mueres te lo quitan to...

- Vaya, hasta los dientes...

- Los dientes, tía Carmen, no diga eso...

- Chica sí, yo aún tengo los de mi padre.

- Y eso pa qué lo quiere, ¡véndalo!

- Ni pensarlo, total,  ¿qué me van a dar por eso?, pues na, así que allí los tengo, de vez en cuando los miro, y pienso... los dientes de mi padre...

- Bueno pues aquí lo tiene, es muy fácil, ya verá, y si no se pasa su nieto, me avisa y le mando a Juan.

- Enga, ¡uy, qué tarde!, me voy que tengo que poner el puchero...

- Adios, adiós...

 

... y nos escribe Aurelia, desde su taller de confección y nos dice que quiere escuchar la canción de Camilo Sesto, "vivir así es morir de amor", y con ella quiere recordar a Toni, Miguel, Paco, Rosana, y Conchi en una tarde que pasaron muy divertida en la Sierra...

 

- Dime, qué querías?

- pues te puedes creer que no lo recuerdo?...