Con la ilusión de un niño en los ojos,

y el nerviosismo de una quiceañera,

llego a la Feria,

todo está aún cerrado,

va llegando gente que como yo, espera...

 

Estoy tan agusto..., la charla es perfecta,

además de ser Vip, es gran compañera,

me río, se ríe,

le cuento, me cuenta,

una cola se forma, frente a la caseta.

 

Las seis de la tarde, en punto, empieza,

aparece radiante, detrás de la mesa,

saltamos la cola, ésta no es la nuestra,

"no estamos pa dragones

que raptan doncellas..."

 

Sólo bastó un gesto,

un guiño, un ademán presto...

Lola, - dijo - qué bien verte!.

Qué bueno tocarte,- dije -

tras tanto leerte... 

 

Y así transcurrió,

buen lugar, cómplice ideal,

una tarde radiante de mayo,

frente a un flash,

abrazada a la Gayo...

 

Lo demás, genial, cordial, natural...

con Miguel y con Joan,

con Mª José y Màx,

tarde perfecta, para enmarcar...

tal y como hice nada más regresar... 

 

 

 Nota: Gracias por este libro, por ese botón en tu blog, por contarlo tan bien, y en definitiva por ser tú...