Llueve,

como tregua de un caluroso verano,

moja mi calle,

mi casa,

mi coche,

y desciende la temperatura al caer la noche.

 

Saco mi manta de viaje,

mi pijama de hilo,

y me acurruco a tu lado,

ahora que estás dormido.

 

Te susurro un "te quiero",

que ya no escuchas,

y enredo en tu pelo

mi dedo,

y un rizo moreno,

me atrapa en la lucha...

 

- Seré tu prisionero...,

me dejo arrestar obediente,

y me encierro en tus brazos,

me quedo dormida,

- qué linda esta carcel

mi "pena", es de... suerte.